Programa Quiero mi Barrio planifica inversión por más de 12.600 millones en la Región Metropolitana

En la comuna, la población Centenario II participa de este programa, que continúa con su trabajo de elaboración de su Plan Maestro a pesar de las dificultades planteadas por la pandemia.

El programa Quiero Mi Barrio del Ministerio de Vivienda y Urbanismo (MINVU) sigue desarrollándose en la comuna, a pesar de las dificultades que ha implicado la pandemia de coronavirus COVID–19 en el país. Silenciosamente, en la comuna un nuevo sector se ha sumado a este programa de recuperación, la población Centenario II.

Este programa interviene barrios que presentan deterioro físico y social, en un trabajo que se desarrolla conjunto con el municipio y con la participación de los vecinos, y que incluye obras y proyectos sociales que tienen como objetivo cambiarle la cara al barrio, mejorar la convivencia y la asociatividad y, por consiguiente, la calidad de vida de sus habitantes.

Para el Secretario Regional Ministerial (Seremi) de Vivienda y Urbanismo de la Región Metropolitana, Manuel José Errázuriz, los vecinos son el motor para dar el impulso a sus demandas colectivas que involucran las mejoras en sus barrios y el municipio, en conjunto con la Seremi prestan el apoyo técnico y logístico para que se concreten.

“Quienes definen las obras que se van a construir en un barrio determinado son precisamente los vecinos. La comunidad es el corazón y el sentido de este programa y es lo que hace finalmente que sea tan querido. Las familias, finalmente, se sienten identificados porque son ellos, los que eligen las obras que se realizarán, para el Estado este punto es muy importante”, enfatiza la autoridad regional.

Quiero mi Barrio se desarrolla en cada territorio durante tres años y medio, aproximadamente. Los 16 barrios que comenzaron su ejecución en septiembre de 2019 (entre los que se cuenta Centenario II en Colina) se encuentran en este momento en el proceso de aprobación de sus Planes Maestros, donde se presentan los problemas y oportunidades que se pudieron diagnosticar en el barrio durante los primeros meses de intervención y, a partir de esto, todos proyectos físicos y sociales posibles de implementar para mejorar la calidad de vida en ese vecindario en el corto, mediano y largo plazo. En este sentido, el Plan Maestro contiene proyectos que pueden trascender a la ejecución del Programa, ya que consideran también otras líneas de inversión del Ministerio de Vivienda y Urbanismo, como el mejoramiento habitacional, o de otros organismos públicos y privados.

Las obras y las iniciativas sociales contenidas en el Plan Maestro son sometidas a un exhaustivo proceso de visación técnica de parte de la Seremi de Vivienda y Urbanismo, el Servicio de Vivienda y Urbanismo (Serviu), y el Ministerio de Desarrollo Social y de Familia. Además, los vecinos y vecinas eligen y priorizan qué proyectos se implementarán en sus barrios. El compromiso de que estas iniciativas se realizarán efectivamente queda plasmado en un Contrato de Barrio, un documento que es firmado por el Seremi, el alcalde y los vecinos.

Como consecuencia de la pandemia por el coronavirus, este año el proceso de priorización y deliberación no se pudo realizar de manera presencial en los barrios, por lo que se implementaron novedosas estrategias de información y participación virtuales, que abrieron nuevas posibilidades para el trabajo con las comunidades, y que permitieron dar continuidad a la ejecución del Programa.